Tomado de Unidad
de Innovación UMU – UNIVERSIDAD DE MURCIA. Publ.25/5/ 15
Una de las principales cuestiones que se plantea el docente para integrar las tecnologías en el ámbito educativo es cómo
desarrollar experiencias innovadoras apoyadas en el uso de las TIC.
Las
tecnologías pueden ser utilizadas en un contexto educativo como objeto de
conocimiento (enseñar a utilizar las TIC), como canal de comunicación para
llevar a cabo situaciones de enseñanza‐aprendizaje en la
distancia (enseñar a través de TIC) y como recursos complementarios a la
enseñanza presencial (enseñar con TIC).
“Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) pueden contribuir al
acceso universal de la educación, la igualdad en la instrucción, el ejercicio de la
enseñanza y el aprendizaje de calidad y el desarrollo profesional de los docentes,
así como a la gestión, dirección y administración más eficientes del sistema
educativo”. Una estrategia sustentada en el acompañamiento y en las
problemáticas específicas del aula en torno a los procesos de aprendizaje de los
estudiantes, enfoca la estructuración de oportunidades para que el colectivo de
maestros afine sus prácticas de aula; consecuentemente su desarrollo está
relacionado con la creación, puesta en marcha y mejoramiento de ambientes de
aprendizaje efectivos. En ella se privilegia la interacción comunicativa que se
establece entre el docente y los estudiantes y se busca crear ambientes de
aprendizaje que facilite oportunidades a los alumnos para que ellos construyan
conceptos, desarrollen habilidades de pensamiento, valores y actitudes.
En este sentido, las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), se han
convertido en una poderosa herramienta didáctica que suscitan la colaboración en los
alumnos, centrarse en sus aprendizajes, mejoran la motivación y el interés, promueven
la integración y estimulan el desarrollo de ciertas habilidades intelectuales tales
como el razonamiento, la resolución de problemas, la creatividad y la capacidad
de aprender a aprender.
